8 de marzo de 2012

El juego en edad infantil ¿cuales son los juguetes más apropiados para cada edad?


El juego es un mecanismo cuya función es servir de relajación de la infatigable actividad manipuladora e investigadora que los niños realizan sobre las cosas y situaciones en las que se ven envueltos.

Jugar, sirve como preparación para la vida adulta, descarga de energía sobrante, y evasión de la vida.
Además el juego es un factor necesario para una personalidad equilibrada y una autorrealización personal.

El juego aparece en el niño como una actividad natural que le proporciona placer y satisfacción y además le puede facilitar aprendizajes y conocimientos.

Por otro lado, ayuda a desarrollar las facultades psíquicas y físicas y sirve para conocer las propias aptitudes y sus límites.

Una característica muy importante es que el juego, constituye una fuente de relación con los demás; en el juego el niño crea un mundo a su medida donde la relación con la gente con la que juega es de igual a igual y no está sometido a las relaciones jerarquizadas de poder, niño-adulto, de la vida cotidiana.

Sin embargo, la participación de los adultos, no solo no perturba el desarrollo de los juegos, sino que puede claramente enriquecerlo.

Jugando, el niño, asimila lo que le rodea, y es una forma para adaptarse a la realidad y acercarse al mundo de los adultos.

De esta manera hay un traspaso de este entorno al niño, que provoca que incorpore la estructura social en la que vive, los valores, las normas y conductas que se dan en ella.

Por ejemplo, en el juego simbólico (jugar a papás y mamás por ejemplo) se reproducen los estereotipos sociales de padre y madre: autoridad, protección, estima...

En este tipo de juego (el juego simbólico) muchos niños reproducen momentos de su vida intentando asimilarlos, transformarlos o adaptarlos a sus necesidades.

¿CÓMO SE DESARROLLA EL JUEGO EN LOS NIÑOS?
Los niños pasan por diferentes etapas en el juego a medida que van madurando en todos sus aspectos. Las edades a las que se producen los saltos de una etapa a otra son aproximados y no son iguales en todos los niños, pues en unos surgirán un poco antes y en otros algo después.

el juego en solitario: actividad solitaria en la que el niño está centrado en su cuerpo y los objetos que le rodean.

el juego en paralelo: se desarrolla a partir de los tres años, donde los niños juegan juntos, pero de forma aislada; solo buscan la compañía de las otras personas.

el juego asociativo: tiene lugar alrededor de los cinco años de edad; hay un primer intento de asociación, reparto de papeles y normas, pero se suele retornar al juego paralelo.

fase de colaboración o juego hilado: hacia los seis años ya hay una compromiso entre la afirmación personal y la del grupo, y hay un acatamiento de las reglas del juego.

A JUGAR TAMBIÉN SE APRENDE
Hay niños que no saben jugar, que juegan siempre a los mismos juegos y de manera repetitiva. Otros niños no saben qué hacer en el rincón de la cocina: se limita a repetir el mismo juego de amontonar al que jugaba en el rincón de las construcciones, entre otras situaciones.

Es por eso que igual que en la escuela, en casa, tratemos de presentar los materiales que hemos comprado, explicarles como se juega e incluso sentarnos con ellos a jugar. Y poco a poco ir repitiendo acciones o modificándolas: “hoy lavamos las muñecas”, “hacemos papilla de galletas y damos de comer a las muñecas”, o con maletines médicos de juguete jugamos a los doctores y “medimos la altura” “revisamos los oídos” “auscultamos el pecho”, etc.

¿QUÉ TIPO DE JUGUETES SON LOS ADECUADOS?
Las características de los juguetes deben ser tenidas muy en cuenta a la hora de comprarlos para los niños y su utilización. Algunas características a tener en cuenta son:
  • Debe ser un juguete seguro, es decir, que esté hecho con materiales que no se rompan, astillen o sean cortantes. 
  • No tóxicos. Algunos tipos de pinturas o algunos materiales pueden ser tóxicos. 
  • El juguete no debe ser comprado indiscriminadamente para satisfacer caprichos momentáneos del niño. 
  • El exceso de juguetes, hace que desaparezca la fantasía y produce aburrimiento 
  • El juguete debe ser adecuado a su edad. 

HAY JUGUETES PARA CADA EDAD
  • De 0 a 6 meses: el niño empieza a descubrir su cuerpo y está centrado en sí mismo por lo que necesitará juguetes que le ayuden a conocerse a sí mismo y a desarrollar sus sentidos: sonajeros, mordedores, muñecos de goma, alfombras o gimnasios con actividades... 
  • De 6 a 12 meses: el niño al mantenerse sentado aumenta su campo de visión y quiere interactuar con todos los objetos que ve, por ello necesita juguetes sonoros y con luces, como tentetiesos, instrumentos, juguetes de colores llamativos, etc. Además aumenta sus movimientos al comenzar a gatear y andar, por lo que serían juguetes adecuados aquellos que le ayuden a desarrollar su motricidad, como por ejemplo andadores o balancines. 
  • De 1 a 2 años: los niños ya andan y reconocen las características de los objetos por lo que son aconsejables juguetes que puedan apilar y arrastrar como juegos de construcciones, encajables, cubos apilables y cochecitos, bicicletas con ruedines y demás objetos de arrastre (cajas con ruedas por ejemplo). A lo largo de esta etapa, empieza a surgir el principio del juego simbólico, por lo que son adecuados muñecos con vestidos (30-40 cm) y accesorios: cama, cuna, vajilla, cubiertos. Otros: cassete con canciones infantiles. 
  • De 2 a 3 años: estamos en medio de la etapa simbólica por los que podemos utilizar juguetes que les ayuden a desarrollar este tipo de juego: maletines de belleza (peines, espejos, secador de pelo) maletines de médico, maletines de herramientas (martillo, destornillador, sierra), muñecas con accesorios, vajillas y alimentos de juguete, cubiertos, etc. Otros: puzzles sencillos y de piezas grandes, plastilina, pizarra y material de plástica, libros de imágenes. 
  • De 3 a 5 años: nuestra coordinación ya está muy desarrollada por lo que podemos usar vehículos con pedales. Otros: globos de colores, objetos para empujar, aros, zancos, dianas con dardos de punta redonda, cuentos, marionetas, muñecos articulados. 
  • A partir de los 6 años: los niños van siendo capaces de aceptar y fijar reglas en los juegos, podemos introducir juegos como los de azar (parchís, oca, cartas), dominóes, etc. Otros: bolitas pequeñas para hacer collares, rompecabezas, caleidoscopios, cuentos populares, juegos electrónicos de preguntas y respuestas, juegos de actividades manuales: coser, pasar cordeles, atar, hacer lazos, telar.

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