20 de agosto de 2016

Introducción de elementos naturales en el aula: cómo alejarse del plástico y acercarse al juego no estructurado

En general, los niños y las familias de hoy tenemos pocas oportunidades de conectarnos con el medio natural, y cada vez más, tenemos en el aula y en casa plásticos de todo tipo y por todas partes: vasos, platos, botellas, juguetes, telas acrílicas y plásticas, mochilas, zapatos...os invito a mirar alrededor vuestra y haceros conscientes de la cantidad de objetos que teneis al alcance y que están hechos con plástico. Es increíble.

Por ello este curso me propuse en el aula, aumentar la manipulación de materiales naturales, eliminar en la medida de lo posible materiales plásticos del aula y alejar a mis alumnos de tantos materiales  industrializados, recuperando juegos más creativos y menos estructurados.

Así se pidieron objetos recogidos de la naturaleza a las familias, como conchas, piñas, arena, semillas, flores, frutas, tierra, piedras, palos...es decir, todo lo que nos puede servir para producir, inventar y construir.

También incluí materiales no plásticos (como botes, cubiertos de madera, cacerolas metálicas, cáscaras de naranja secas, etc.) y elaborados artesanalmente por mi (como cordones de lana, muñecos, móviles para colgar, etc.).
Por otra parte me di cuenta de que también los contenedores donde metemos los jueguetes eran todos de plástico, por lo que traté de sustituirlos por cestas de mimbre, cajas de cartón, cajitas de madera, e incluso hice bolsas de tela y una cesta de trapillo.

Estos materiales, como contraposición a los juguetes de mercado, ofrecen una gran gama de sensaciones y cualidades (pesos, formas, dimensiones, volumen, texturas, colores, olores, gustos, etc.), y nos permiten el descubrimiento de los cuatro elementos básicos de la naturaleza: agua, fuego (luz), aire y tierra.

Los materiales no estructurados además, permiten despertar el pensamiento científico, pues estimulan la curiosidad y que los niños decidan por sí mismos qué es lo que quieren hacer con ellos: inventar, probar, constatar, comparar, realizar hipótesis, comprobar…


Botes y latas.
Nos permitieron hacer grandes construcciones, que añadidas a bloques y carreteras de madera hicieron surgir preciosas ciudades inventadas o construcciones artísticas de los niños.
Cordones de lana.
Están elaborados haciendo cadenetas de ganchillo con lana gruesa o varios hilos de lana. Han dado mucho juego: eran coronas, cintas del pelo, servían para atarse cojines a la espalda y hacer como si fueran caracoles y tortugas; cogidos con la goma del pantalón servían de "colas de lobo", fundamental para jugar al cuento de los tres cerditos, etc.

Cubiertos de madera, frutas secas, conchas, piñas y cacerolas y cubiertos metálicos.

Conformaban básicamente la zona de juego simbólico.
Es una zona donde se notó muchísimo el cambio de materiales, ya que en las aulas tenemos cajas y cajas de platos, vasos, cubiertos, frutas y hortalizas de plástico.

Cuando disponíamos de los materiales industriales, los niños cogían un tomate o una patata y hacían como que se comían el alimento. Un juego bastante pobre a mi parecer.
En cuanto cambiamos los materiales, empezaron a aparecer sus comidas favoritas: "voy a hacer una sopa de fideos", "a mi me gusta la empanada"... cogían el mortero y hacían auténticos guisos.

La cuestión de las cacerolas metálicas, en ocasiones era un arma de doble filo, pues se convertían en instrumentos de percusión.

Debido a las altas ratios de nuestras aulas y su mala acústica, el estruendo era demasiado y los niños se molestaban unos a otros, por lo que decidí dar una alternativa, y cuando querían hacer música les ofrecía los instrumentos musicales: triángulos, panderos, flautas, cajas chinas... y les decía que las cacerolas no podían usarse para hacer sonidos, porque molestaban a los demás.


 Textiles: pañuelos, telas, sacos rellenos de legumbres, muñecos de trapo, pompones...

Las telas, esas grandes olvidadas en las aulas. Tienen una calidez especial, y aportan color y calor al aula.

Los pañuelos de colores translúcidos, más frecuentes en la escuela, dan mucho juego para hacer juegos de esconderse (pedían ponérselo en los ojos, haciendo que no veían, aunque en realidad al ser translúcidos sabían por donde ir para no chocarse). Jugaban a ser fantasmas, si los atábamos dejando dos piquitos hacia arríba, eran las orejas del lobo, también lo usábamos como los cordones para hacer la colita del lobo. Aportaban el color del arcoiris en la pared, nos gustaba usarlos para bailar agitándolos...

 Las telas del cesto se usaban para disfrazarse...o no: un vestido, un gorro pirata, un mandil para cocinar, una manta para arroparse, una casita para esconderse, una cama, un mantel para la mesa... Por eso opté por guardar bien alto los gorros de pirata, de enfermero o de obrero que tenía por el aula, porque.. ¿quién los necesita? con las telas teníamos todos los disfraces del mundo.
 Los sacos rellenos, sirven para hacer de peso, sujetar telas, transportalos, ponérselos encima.... Tengo como tarea pendiente revisarlos, porque creo que quedaron demasiado pesados para los niños y no eran fáciles de manejar. Puede que les hubieran dado más juego si fuesen más ligeros.

Muñecos de trapo: elaboré esta muñequita con una camiseta vieja y lana. Todos los bebés y muñecos de clase eran de plástico. Todos tenían una expresión fijada en la cara (llorando, sonrisa...). Así que, basándome en las muñecas Waldorf, quise representar una expresión neutra, de manera que los niños puedan expresar la emoción que ellos necesiten en cada momento a través de la muñeca.
La llamamos Marta, y procuré transmitirles el cuidado de ella hasta en la manera de cogerla o guardarla. Al principio, como no se basaba en los estándares que están acostumbrados, algunos niños dijeron que era fea. Al poco, la trataban con un cuidado especial, y los demás muñecos quedaron relegados a un segundo plano.

Los pompones dieron más juego del que imaginé. Servían para ser lanzados sin peligro, para hacerse cosquillitas por la cara y el cuerpo, y también formaron parte de las comidas de la cocinita.
 Abrir camino a la imaginación: la fantasía y los cuentos.

Yo me siento muy cómoda con las historias de fantasía y la ilusión de la que se contagian los niños tan rápidamente.
Así que me dejé llevar.

Primero elaboré una mesa donde aparecieron unas casitas de enanitos. Los enanitos cada día aparecían en un sitio diferente (junto al fuego, en el nido de los pájaros, en las escaleras de su casita...). A los peques les gustaba subirse a una silla y mirar a ver qué estaban haciendo hoy los enanitos.
 Después apareció el hada primavera, que nos observaba desde lo alto de la clase, volando, como hacen las hadas.

Una vez más la pedagogía Waldorf viene a inspirarme en todas estas ideas: mesas de estación, hadas, cuentos de mesa, las canciones y juegos de dedos de Tamara Chubarovsky... os invito a leer sobre el tema, porque tienen mucho sentido en la etapa de infantil.

En mi clase a colación de la mesa de los enanitos, aprendimos una versión personal de la canción de Pic y Puc.


Os pongo el enlace aquí por si os interesa: --> https://www.youtube.com/watch?v=w2utfKlpPyE

También elaboré el cuento de mesa del gatito tripi-trapo, que se convirtió en un gran éxito. Los muñequitos son de lana cardada. El escenario era de fieltro y añadía maderas o un pañuelo azúl para simular el río.

Aquí dejo el texto, que me parece perfecto para los niños, porque es muy rítmico y musical. Los niños lo aprendieron y recitaban algún trocito en sus juegos.




Gatito TRIPI TRAPO

Soy el gatito tripi trapo,soy el gatito tripi trapo
ando rápido,  ando lento
y paseando por la hierba verde meriendo.

  
Soy el leñador con el hacha,
llevo con la leña buena racha.
y dime : ¿Quien eres tú?
soy el gatito tripitrú
¿Eres un caminante?
¿Has comido bastante?
Sólo un puchero de papilla
y medio huevo de abubilla.
pero tengo más hambre que un toro
y por eso te devoro.


Soy la niña que baila
el bailecito traila traila
y dime: ¿Quien eres tú?
Soy el gatito tripitru
¿Eres un caminante?
¿Has comido bastante?
Sólo un puchero de papilla
y medio huevo de abubilla.
y al leñador con el hacha
pero tengo más hambre que un toro
y por eso te devoro.


Soy el enano que salta
por la montaña alta, alta.
y dime: ¿Quien eres tú?
Soy el gatito tripitru
¿Eres un caminante?
¿Has comido bastante?
Sólo un puchero de papilla
y medio huevo de abubilla.
y al leñador con el hacha
y a la niña que baila
pero tengo más hambre que un toro
y por eso te devoro.


Soy el gran caracol
saco los cuernos al sol.
y dime: ¿Quien eres tú?
Soy el gatito tripitru
¿Eres un caminante?
¿Has comido bastante?
Sólo un puchero de papilla
y medio huevo de abubilla.
y al leñador con el hacha
y a la niña que baila
y al enano que salta.
pero tengo más hambre que un toro
y por eso te devoro.
 
Soy el chivo gigante
con la barba punzante,
y dime: ¿Quien eres tú?
Soy el gatito tripitru
¿Eres un caminante?
¿Has comido bastante?
Sólo un puchero de papilla
y medio huevo de abubilla.
y al leñador con el hacha
y a la niña que baila
y al enano que salta
y al gran caracol.
pero tengo más hambre que un toro
y por eso te devoro

! oh!, gran glotón
por tu insatisfacción
con mis cuernos te golpeo
y a los otros libero

Al leñador con el hacha
y a la niña que baila
y al enano que salta
y al gran gran caracol
y el gato se reventó


 Esta versión que encontré en youtube, me permitió poner ritmo a la narración, y también me gustó añadir el sonido del pandero de fondo que marcaba el movimiento y nos adentraba en la historia. Era como magia.




Otro cuento que tengo a medias es el del gallo, la gallina y su pollito. Aún no tengo el texto, pero sí que llegué a enseñar lo muñequitos, e inventar una historia del nacimiento dell pollito, y cómo salía del cascarón. Se pasaron el pollito unos a otros con sumo cuidado antes de sacarlo de su huevito.




Como consecuencia de promover este tipo de materiales, se produjeron juegos más ricos, más creativos; esto es porque los materiales naturales son menos estructurados que cualquier juguete comprado, es decir, que los elementos que hemos utilizado como piedras, arena, palos, hojas... se pueden usar para jugar de muchas formas, mientras que un volante de los que venden en las tiendas de juguetes siempre sirve para lo mismo, agotándose sus posibilidades bastante pronto.
























Referencias Bibliográficas y Web:


VILA, B. y CARDO, C. (2006): Material sensorial (0-3 años) Manipulación y experimentación. Barcelona. Graó.


Por qué todos los niños deberían jugar con materiales no estructurados http://www.tierraenlasmanos.com/jugar-con-materiales-no-estructurados/




La pedagogía Waldorf y los elementos de juego http://www.demicasaalmundo.com/blog/juguetes-pedagogia-waldorf-arcoiris-muneca-basicos/



La importancia de la actividad y contacto con la naturaleza en niños y niñas. http://www.crececontigo.gob.cl/adultos/columnas/la-importancia-de-la-actividad-y-contacto-con-la-naturaleza-en-ninos-y-ninas/


Hogar natural: 7 ideas para vivir sin plástico http://www.demicasaalmundo.com/blog/hogar-natural-7-ideas-para-vivir-sin-plastico/











6 comentarios:

  1. Me ha encantado tu entrada. Muchos de estos materiales se utilizan en las escuelas infantiles y luego en el cole, en Infantil, se olvidan. ¡Con la de posibilidades que da!

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  2. Gracias Marta. Tu blog también tiene muchas aportaciones eeh ;)

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  3. Espléndido el artículo y gran trabajo de aula...menudo abanico de posibilidades de juego, así es como mejor podemos fomentar la creatividad, imaginación, valores, pensamiento critico, psicomtricidad, etc.....gracias por compartirlo.

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  4. Me ha encantado Cuánta creatividad para el aula.

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